El mobbing o acoso laboral no se manifiesta siempre de la misma forma. Dependiendo de la posición que ocupen el acosador y la víctima dentro de la empresa, el acoso puede adoptar distintas modalidades, cada una con características y consecuencias propias.
Conocer la diferencia entre mobbing vertical, horizontal y ascendente es fundamental para identificar correctamente la situación, reunir las pruebas adecuadas y saber qué vías legales pueden utilizarse para poner fin al acoso y proteger los derechos del trabajador.
¿Qué es el mobbing o acoso laboral?
El mobbing o acoso laboral consiste en una serie de conductas reiteradas de hostigamiento psicológico que se producen en el ámbito de trabajo y que tienen como finalidad menoscabar la dignidad del trabajador, aislarlo, degradarlo profesionalmente o provocar su salida de la empresa.
No se trata de un conflicto puntual ni de una discusión aislada, sino de una actuación continuada en el tiempo, que puede manifestarse a través de humillaciones, amenazas, críticas constantes, sobrecarga o vaciamiento de funciones, aislamiento social o cualquier comportamiento que genere un entorno laboral hostil. Estas situaciones pueden tener graves consecuencias profesionales, personales y psicológicas para la víctima.
Mobbing vertical: acoso laboral jerárquico
El mobbing vertical es aquel que se produce entre personas que ocupan distintos niveles jerárquicos dentro de la empresa. Es una de las formas más habituales de acoso laboral y puede darse en dos direcciones distintas.
Cuando el acoso proviene de un superior hacia un subordinado, hablamos de mobbing vertical descendente, que suele manifestarse mediante abusos de poder, descalificaciones constantes, asignación de tareas imposibles o injustificadas, amenazas veladas o decisiones arbitrarias destinadas a presionar al trabajador.
Por el contrario, el mobbing vertical ascendente se produce cuando uno o varios subordinados ejercen acoso sobre un superior, normalmente mediante desobediencia reiterada, boicot profesional, aislamiento o cuestionamiento sistemático de su autoridad. Aunque es menos frecuente, también constituye una forma de acoso laboral con relevancia legal.
Mobbing horizontal: acoso entre compañeros
El mobbing horizontal es el acoso laboral que se produce entre trabajadores que ocupan el mismo nivel jerárquicodentro de la empresa. A diferencia del acoso vertical, no existe una relación directa de superioridad o subordinación, lo que no impide que las conductas puedan ser igualmente graves y dañinas.
Este tipo de acoso suele manifestarse a través de comportamientos como el aislamiento deliberado, la difusión de rumores, las burlas constantes, la exclusión de tareas o reuniones, o la desacreditación profesional ante otros compañeros. En muchos casos, el mobbing horizontal se mantiene en el tiempo debido a la pasividad o falta de actuación de la empresa, que tiene la obligación legal de prevenir y corregir estas conductas.
Consecuencias legales del mobbing según su tipo
El mobbing o acoso laboral, con independencia de que sea vertical, horizontal o ascendente, puede generar importantes consecuencias legales tanto para la empresa como para las personas que lo ejercen. No obstante, el tipo de acoso influye en la responsabilidad y en las vías de reclamación.
En los casos de mobbing vertical descendente, al existir una relación de superioridad jerárquica, la responsabilidad suele ser más directa. El superior puede incurrir en responsabilidad personal y la empresa puede ser responsable por no haber prevenido o corregido la conducta, pudiendo derivarse sanciones administrativas, indemnizaciones por daños y perjuicios e incluso consecuencias penales en los supuestos más graves.
En el mobbing horizontal, aunque el acoso se produzca entre compañeros del mismo nivel, la empresa también puede ser responsable si no actúa de forma diligente tras conocer los hechos. La falta de medidas preventivas o disciplinarias puede dar lugar a reclamaciones laborales, sanciones de la Inspección de Trabajo y a la obligación de indemnizar al trabajador acosado.
En el mobbing ascendente, cuando el acoso es ejercido por subordinados hacia un superior, la empresa debe igualmente intervenir para poner fin a la situación. De no hacerlo, puede enfrentarse a responsabilidades laborales y económicas por incumplimiento de su deber de protección.
En todos los casos, si el acoso laboral provoca daños psicológicos, bajas médicas, pérdida del empleo o vulneración de derechos fundamentales, el trabajador puede reclamar indemnización por daños morales y perjuicios, así como exigir medidas correctoras y sanciones contra los responsables.
Qué hacer si sufres mobbing en el trabajo
Si sufres mobbing o acoso laboral, es fundamental actuar con cautela y de forma ordenada. Las decisiones que tomes desde el primer momento pueden ser determinantes para proteger tus derechos y para una futura reclamación.
En primer lugar, es importante documentar todas las conductas de acoso, conservando correos, mensajes, documentos y cualquier otro medio de prueba. También resulta recomendable acudir a un profesional sanitario si el acoso está afectando a tu salud, ya que los informes médicos pueden ser una prueba relevante.
Además, debes poner los hechos en conocimiento de la empresa, siguiendo los canales internos existentes, como recursos humanos o los protocolos de acoso. Si la empresa no actúa o la situación continúa, puede ser necesario denunciar ante la Inspección de Trabajo o valorar la vía judicial.
¿Cuándo acudir a un abogado especialista en acoso laboral?
Es aconsejable acudir a un abogado especialista en acoso laboral en cuanto el acoso deja de ser un hecho puntual y se convierte en una situación reiterada que afecta a tu bienestar, a tu trabajo o a tu salud.
Un asesoramiento legal temprano permite analizar si las conductas constituyen mobbing, orientarte sobre cómo reunir pruebas de forma válida y elegir la vía más adecuada para actuar. Contar con un abogado especializado desde el inicio aumenta las posibilidades de éxito y evita errores que puedan perjudicar la defensa de tus derechos.
Preguntas frecuentes sobre el mobbing
¿Cuánto tiempo tiene que durar una situación para que se considere mobbing?
Para que exista acoso laboral, las conductas deben ser reiteradas en el tiempo. Los conflictos puntuales o situaciones aisladas no suelen considerarse mobbing desde el punto de vista legal.
¿El acoso laboral siempre lo ejerce un superior?
No. El mobbing puede ser vertical (de un superior), horizontal (entre compañeros) o ascendente (de subordinados a un superior). En todos los casos puede existir responsabilidad legal.
¿Es necesario tener pruebas para denunciar acoso laboral?
Sí. Las pruebas son fundamentales. Pueden consistir en correos electrónicos, mensajes, testigos, informes médicos o psicológicos, y actuaciones de la Inspección de Trabajo, entre otros medios válidos.
¿Puedo denunciar acoso laboral aunque siga trabajando en la empresa?
Sí. Es posible denunciar el acoso laboral sin abandonar el puesto de trabajo. De hecho, actuar a tiempo puede ayudar a frenar la situación y proteger la salud del trabajador.
¿El mobbing puede dar derecho a una indemnización?
Sí. Cuando se acredita el acoso laboral, el trabajador puede reclamar una indemnización por los daños sufridos, incluyendo daño moral, psicológico y perjuicios profesionales.
¿Necesitas asesoramiento legal por acoso laboral?
Si estás sufriendo mobbing o acoso laboral, actuar a tiempo es fundamental para proteger tu salud, tu puesto de trabajo y tus derechos. Un asesoramiento jurídico especializado puede ayudarte a identificar la situación, reunir pruebas y decidir la mejor estrategia legal.
En Guimoyé Abogados ofrecemos un trato confidencial, cercano y profesional en casos de acoso laboral, analizando cada situación de forma individual y con total discreción.